Hace dos semanas, a las 8:00 p.m. del 12 de abril de 2026, el congresista y candidato a la Presidencia de la República, Roberto Sánchez, daba una conferencia de prensa dos horas después de haber recibido el flash electoral de Ipsos-Perú21-Latina que lo colocaba en un expectante empate técnico con otros candidatos con miras a la segunda vuelta electoral.
En ese mismo encuentro, a su lado izquierdo, se sentaba Antauro Humala, quien llegó a apoyar a Sánchez como lo hizo durante la campaña electoral. Incluso, hasta ayer, en las redes sociales de Antauro aún se le podía ver respaldando al líder de Juntos Por el Perú (JPP). Sin embargo, Humala parece no haber tomado conocimiento de que su aliado Sánchez, ahora lo niega.
“No hay una alianza formal, no la hay. Podría considerarse un aliado electoral, pero queremos dejar en claro que Antauro Humala no es vocero del partido. Antauro Humala no refleja ni traduce la expresión o voluntad de los órganos de Juntos por el Perú. De modo que lo que diga Antauro Humala, a título personal, no está convalidado por el partido político. Y su cercanía ya es evaluación de la comisión política propia del partido, que no se ha hecho aún”, fue lo que dijo Roy Mendoza, el abogado de JPP, a RPP.
Mendoza aseguró que Humala es un “aliado” porque acompaña al candidato Sánchez en campaña, pero “más allá de lo que la prensa interprete”, él personalmente desconoce algún “compromiso” con Antauro. Para el letrado, la alianza entre ambos personajes no significa que haya promesas de por medio. “¿Eso supone algún tipo de compromiso? Yo desconozco que haya algún compromiso con Antauro Humala”, sentenció.
UNA ALIANZA DE AÑOS
El 13 de abril pasado, Antauro Humala aseguró a Perú21 que su movimiento tendría participación en un eventual gobierno de Roberto Sánchez, pero no mencionó ni se atribuyó algún cargo en específico. “Lo dejamos a la especulación, pero le puedo decir que va a haber una presencia del nacionalismo, porque el mismo Roberto es nacionalista, también es velasquista, lo ha dicho en su mismo discurso”, dijo a la cámara de este diario.
En esa misma declaración se mostró confiado de ocupar un lugar en las más altas esferas de un eventual gobierno de Sánchez, en caso este gane las elecciones. “Yo creo que en el Ejecutivo podríamos colaborar bastante, porque ya tenemos presencia en el Senado, está mi padre don Isaac y hay también participación en los caseríos”, aseguró, poniendo en evidencia la alianza que ahora JPP quiere desconocer.
Tres días antes de esta declaración, en el cierre de campaña de Juntos Por el Perú, fue el mismo congresista quien dejó las puertas abiertas a interpretaciones al mencionar que Antauro Humala sería quien encabezaría la lucha contra la criminalidad.
“La lucha contra el crimen estará en manos de nuestro mayor, el compatriota Antauro Humala”, declaró Sánchez.
Dos semanas antes de darse las elecciones 2026, Antauro ya proclamaba confiado a la prensa: “Es inminente nuestro pasaje a segunda vuelta”.
Sin ir muy lejos, en la reciente entrevista a la periodista Milagros Leiva le dijo que entre tantos candidatos de izquierda, el etnocacerismo tenía que decidirse por uno. “Hubo una evaluación y con Roberto Sánchez y Juntos por el Perú ya estábamos en conversaciones de años atrás. Entonces simplemente continuamos el proceso”, indicó.
Y es verdad. Roberto Sánchez en 2024 confirmó el inicio de la búsqueda de alianzas electorales y uno de sus candidatos fue Antauro Humala. Cuando le preguntaron la razón de este encuentro afirmó que “he visto que hay un arraigo popular social relevante, que empata con ese sentimiento que dice que se vayan todos. Vacada la clase política, vacada la clase empresarial, vacados los políticos de aquí y de allá, necesitamos un nuevo comienzo para el Perú”.
A Antauro y su partido los sacaron de carrera política por el discurso violentista de su líder y sus graves antecedentes penales, lo que representó para las autoridades electorales un peligro para la democracia y la paz. Cuando esto sucedió, Humala aseguró que “para no dejar que se consumara ese abuso o fraude, Juntos por el Perú vino al rescate de los etnocaceristas”. Ahora, Sánchez y su gente lo niegan.
Según el analista político Iván Arenas, la actitud de JPP es un intento de alejarse de los sectores más radicales del nacionalismo antaurista, por lo que este sector quedaría relegado a un segundo lugar.
“Envía un mensaje al propio Antauro que lo coloca como un ‘apestado’. Es un claro giro que mira al votante de centro y sobre todo a los jóvenes. El voto castillista ya no le sirve porque su techo es ese 11%. Ese votante no es radical ni antaurista”, dijo Arenas.
EL NEGADO
Ayer por la noche, el congresista sorprendió con sus declaraciones donde negaba algún tipo de alianza con Antauro Humala. Si bien aseguró que coinciden en temas en común como la Asamblea Constituyente, se desentendió de declaraciones y propuestas polémicas que ha dicho públicamente Humala, como la pena de muerte.
“Es un compañero que contribuye precisamente con todo su caserismo y nacionalismo, evidentemente él no está afiliado al partido, como mucha gente que hoy está viniendo (a apoyar al partido). Nosotros recibimos a todos, pero eso no significa que tenemos una comunión”, sentenció Sánchez.
A TENER EN CUENTA
Durante la campaña, Antauro Humala ha causado polémica tras declaraciones extremistas. Entre tantas, está la propuesta de sacar a Julio Velarde de la presidencia del Banco Central de Reserva. Además, ha dicho estar en contra de la comunidad LGTBQ+, a favor de cambiar la Constitución y favorecer a la minería ilegal. Incluso de expropiar a los medios de comunicación. (PERÚ 21/Natalia Lizama)