Heridos de gravedad son derivados al hospital Rezola. Aproximadamente a las 3:00 p.m. de este martes 13 de enero, un accidente de magnitud paralizó el kilómetro 115 de la Panamericana Sur. Una minivan repleta de pasajeros impactó violentamente por alcance contra la parte posterior de un tráiler en el sector de Sarapampa, dejando un escenario de fierros retorcidos y dolor. El impacto fue tan brutal que varios pasajeros permanecieron atrapados entre los restos de la unidad menor, mientras testigos y otros conductores intentaban desesperadamente de auxiliarlos a la espera de unidades de rescate. El grito de auxilio en la zona es desgarrador. Las primeras ambulancias evacuaron a los heridos más críticos hacia el Hospital Rezola de Cañete. Los médicos de turno se encontraron en alerta máxima para recibir a las víctimas de este choque. El tránsito en la zona de Sarapampa por varios minutos estuvo restringido. El carril con dirección al sur era un caos total mientras los bomberos y la Policía de Carreteras trabajaban contrarreloj para liberar a quienes seguían confinados en la minivan. La imprudencia o el exceso de velocidad habrían sido los detonantes de este choque por alcance que tiñó de sangre la carretera. Las autoridades ya han iniciado las diligencias para determinar las responsabilidades de este accidente que mantiene en vilo a toda la provincia. Ante la magnitud del accidente ocurrido, las ambulancias colapsaron, obligando a las camionetas de Serenazgo a convertirse en improvisadas unidades de emergencia para trasladar a los heridos. El reporte médico era desgarrador: gran parte de los accidentados se encontraban en estado de gravedad, luchando por su vida tras el brutal impacto. Testigos presenciales arrojaron luces sobre el origen del desastre. Según los relatos recogidos en la zona, el conductor del tráiler habría cometido una maniobra temeraria al invadir el carril de forma intempestiva y sin señales de anticipación. Este movimiento no dejó margen de reacción al chofer de la minivan, que, sumado a la velocidad de la vía, terminó estrellándose frontalmente contra la parte posterior del vehículo pesado. El Hospital Rezola se encontró desbordado. La llegada incesante de unidades de Serenazgo con víctimas ensangrentadas pusieron a prueba la capacidad de respuesta del nosocomio. Sarapampa era un caos, con peritos de la Policía Nacional cercando el área para recoger evidencias y determinar la responsabilidad penal del chofer del tráiler en este siniestro. La indignación crecía entre los conductores que presenciaron el hecho, quienes exigen justicia inmediata para los pasajeros afectados. Esta tragedia no solo expone la imprudencia al volante, sino también la vulnerabilidad de las familias que viajan en transporte público frente a la irresponsabilidad de los transportistas de carga pesada que ignoran las normas básicas de tránsito. En medio del horror desatado en el km 115 de la Panamericana Sur, la imagen de un menor de 6 años siendo asistido por el personal de salud se han convertido en el símbolo de un milagro. El pequeño R.O.S. (6) logró ser rescatado con vida tras el brutal impacto provocado por un tráiler que invadió el carril de forma criminal en Sarapampa, dejando la minivan de pasajeros convertida en chatarra. La respuesta en el Hospital Rezola ha sido ejemplar. Pese al evidente maltrato laboral y la precariedad impuesta por el actual Gobierno Regional, los profesionales de la salud han demostrado una mística de servicio inquebrantable. Sin recursos suficientes y bajo condiciones de trabajo adversas, médicos y enfermeras se han multiplicado para estabilizar a los ocho heridos, cumpliendo con su deber ético por encima de la deficiente gestión política que los asfixia. La pericia del personal asistencial, sumada a la rápida evacuación en camionetas de Serenazgo, permitió que las víctimas no fallecieran en el lugar del siniestro. Mientras la policía investiga la negligencia del chofer del vehículo pesado, el personal del Rezola sigue dando la batalla en el quirófano y salas de trauma, supliendo con vocación las carencias que el Ejecutivo regional no resuelve. Esta es la relación de los heridos que ingresaron de emergencia: R. O. S. (6) y V. T. P. (15) – Pronóstico reservado; Olga Solórzano de Orihuela (50); Aida Borjas Silvana (28); Luz García Aucasi (60); Fiorela Colque García (34); Valeria Pérez García (18); Henrrych Vega Soto (40). La tragedia ocurrida, cobró su primera víctima mortal. A las 4:55 p. m., se confirmó el fallecimiento de Octavio Miguel Palomino Taboada (60), quien dejó de existir en la sala de Trauma Shock del Hospital Rezola debido a las gravísimas lesiones sufridas durante el violento choque. El sexagenario no resistió el impacto provocado. Pese a la rápida intervención de los equipos de emergencia, la magnitud de los traumatismos resultó irreversible para la víctima. Con este deceso, la situación legal del conductor de la unidad pesada se complica gravemente, pasando de un accidente de tránsito a una investigación por homicidio culposo. La Policía Nacional y el Ministerio Público ya realizan las diligencias para el levantamiento del cadáver y la determinación de responsabilidades.